lunes, 16 de junio de 2008

Sin

Siéntate allí y cuéntame algo, lo que sea, pero siéntate. Cuéntame algo que quieras contarme, o que no lo quieras, pero cuéntame. Siéntate y cuéntame un cuento, aunque sea una historia que me deje dormir, que me haga despertar o que no me produzca nada, pero cuéntame, considérame, hazme existente.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Simplemente,
me nace pedirte perdón ....

Anónimo dijo...

Si hace casi un mes que escribiste eso -no supondré quién eres, porque dudo-, hoy ya estarás en otra. Y en eso en lo que estés, te acompaño con cariño, respeto y silencio. Ese silencio cómplice, que aprueba tus pasos y los refuerza, pero que procura no romperse para no perder su soltura, su ubicuidad, su resistencia.